Endometriosis e infertilidad
La endometriosis es una enfermedad que puede afectar significativamente la fertilidad de una mujer. De hecho, se estima que más del 50% de las pacientes que buscan tratamiento por infertilidad reciben un diagnóstico de endometriosis. Esta condición puede dificultar la concepción debido a la presencia de tejido endometrial fuera del útero, lo que puede generar inflamación, adherencias y alteraciones en la función ovárica y tubárica.
Para las mujeres con endometriosis que desean embarazarse, es fundamental un manejo específico para mejorar la fertilidad.
Complicaciones durante el embarazo
Si una mujer con endometriosis logra concebir, el embarazo debe ser supervisado y con manejo especializado, ya que existen mayores riesgos, tales como:
- Amenaza de aborto y abortos espontáneos. Las alteraciones en la implantación del embrión y la inflamación crónica pueden aumentar la probabilidad de pérdida temprana del embarazo.
- Parto prematuro. Las pacientes con endometriosis tienen un mayor riesgo de que el parto ocurra antes de las 37 semanas de gestación, lo que puede afectar la salud del bebé.
- Alteraciones en la implantación placentaria. Problemas como la placenta previa o la insuficiencia placentaria pueden ser más frecuentes en mujeres con endometriosis, lo que puede comprometer el desarrollo fetal y aumentar la posibilidad de complicaciones durante el parto.
Importancia de un manejo multidisciplinario
Dado que el embarazo en mujeres con endometriosis puede ser considerado de alto riesgo, es fundamental un seguimiento especializado por un equipo multidisciplinario que incluya ginecólogos especialistas en endometriosis, especialistas en medicina materno-fetal y otros profesionales de la salud. Este enfoque permite detectar y tratar oportunamente cualquier complicación, aumentando las probabilidades de un embarazo exitoso y un bebé sano.
Conclusión
Si bien la endometriosis puede representar un desafío tanto para la concepción como para el embarazo, con el manejo adecuado es posible lograr un resultado positivo. Un tratamiento temprano para mejorar la fertilidad y un seguimiento médico especializado durante la gestación son clave para minimizar los riesgos y garantizar la salud de la madre y el bebé.